Aumento de mamas en Sevilla | Dr. Pérez Temprano

El aumento de mamas —también llamado aumento de pecho o, técnicamente, mamoplastia de aumento— es la cirugía que utiliza prótesis mamarias (implantes) para aumentar el volumen del pecho, corregir asimetrías o recuperar el volumen perdido tras un embarazo, lactancia o pérdida de peso. Es uno de los procedimientos más demandados en cirugía plástica estética.

El Dr. Pérez Temprano —cirujano plástico colegiado con 26 años de trayectoria— atiende a sus pacientes en consulta en sus clínicas de Sevilla y Jerez. Las cirugías se realizan en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla. Realizamos alrededor de 70 aumentos mamarios al año. Cada caso se planifica de forma individual: medimos el tórax, valoramos la calidad de los tejidos y elegimos el tipo de prótesis que mejor encaje con tu anatomía. El objetivo es un resultado natural y proporcionado que te siga gustando dentro de veinte años, no solo en la foto del primer mes.

¿En qué consiste el aumento de mamas?

El aumento mamario consiste en colocar una prótesis a través de una incisión discreta, en un bolsillo creado parcialmente bajo el músculo pectoral y parcialmente detrás de la glándula. La cirugía dura entre 60 y 90 minutos, se realiza bajo anestesia general y, en la mayoría de los casos, la paciente recibe el alta hospitalaria el mismo día.
  • Duración del procedimiento: 60-90 minutos.

  • Anestesia: general.

  • Hospitalización: alta el mismo día o tras una noche de observación.

  • Tipo de implante: redondos o anatómicos, según tu anatomía.

  • Ubicación de la prótesis: submuscular.

  • Incisión: surco submamario.

  • Cicatrices muy discretas, con puntos reabsorbibles.

Dónde queda la cicatriz

Siempre realizo la incisión en el surco submamario, el pliegue natural que queda bajo el pecho. Es la vía más predecible, deja la cicatriz oculta en el pliegue y, con el tiempo, se vuelve prácticamente imperceptible. Otras vías (areolar, axilar) tienen indicaciones muy concretas y, en mi experiencia, no aportan ventajas reales frente al surco submamario en la mayoría de pacientes.

Cómo coloco la prótesis: plano dual

No utilizo un único plano para todas las pacientes ni elijo entre subglandular y submuscular. Uso una técnica de plano dual: la mitad superior de la prótesis queda por detrás del músculo pectoral —lo que da una transición suave en el escote y reduce el riesgo de visibilidad de los bordes—, y la mitad inferior queda detrás de la glándula mamaria, lo que permite a la prótesis caer de forma natural en el polo inferior y respetar la forma del pecho.

Esta técnica combina lo mejor de los dos planos clásicos: estabilidad y disimulo en la parte alta, naturalidad y comportamiento orgánico en la parte baja. Es la opción que mejor envejece y la que ofrezco a prácticamente todas mis pacientes.

Tipo de prótesis

Las prótesis pueden ser redondas o anatómicas (en forma de gota). La elección depende de la forma de partida del pecho y del resultado que busques. No hay un tipo "mejor" en abstracto. Lo correcto es la prótesis adecuada para tu tórax y tus tejidos.

La elección del tamaño es el punto crítico

Esta es probablemente la parte más importante de la consulta, y también donde más expectativas hay que reordenar.

Muchas pacientes vienen con un número fijo en la cabeza: "quiero 350 cc, como mi amiga". Cuando se ponen los probadores en el sujetador delante del espejo, casi siempre se dan cuenta de que ese volumen, en su tórax, es demasiado.

El tamaño del pecho se mide en centímetros. El volumen de la prótesis se mide en centímetros cúbicos. Son dos cosas distintas. Por eso lo primero en consulta es medir el tórax y trabajar a partir de tu anchura, tu altura, la distancia entre clavículas y la calidad de tu piel. La prótesis correcta es la que cabe en tu anatomía sin forzarla.

Recuerdo una paciente que insistió en unas prótesis más grandes que las que yo le había propuesto. Acepté ponérselas. Acabó cambiándoselas a las que yo le había recomendado al principio. Lo que un cirujano evita decirte hoy te lo va a cobrar tu cuerpo en cinco años.

¿Para quién está indicado?

Este tratamiento puede ser para ti si:

  • Sientes que el tamaño de tu pecho no guarda proporción con tu silueta.

  • Has perdido volumen mamario tras un embarazo, la lactancia o una pérdida de peso.

  • Tienes una asimetría mamaria que quieres corregir.

  • Estás sana, emocionalmente estable y tienes expectativas realistas.

  • Buscas recuperar una imagen corporal con la que te identifiques.

Para quién NO opero

Hay casos en los que no recomiendo el aumento mamario. Es la parte de la consulta que algunas pacientes no esperan oír. Prefiero decirlas que arrepentirme después.

Si las expectativas no encajan con tu anatomía. El caso típico: pedir un volumen claramente desproporcionado para la medida del tórax. Sé que en cinco años vas a estar descontenta, así que no es responsable operarte así.

Si quieres a los 50 años el pecho que tenías a los 30. La cirugía mejora dentro de lo que tu cuerpo permite hoy. No rebobina.

Si tienes una patología médica que aumenta el riesgo de complicaciones quirúrgicas o anestésicas. Algunas situaciones obligan a posponer o desaconsejar la cirugía.

Si vienes con la decisión tomada desde redes sociales y no quieres escuchar criterio clínico. La consulta no es un trámite para firmar lo que ya pensabas. Es una valoración médica.

Mi objetivo no es operar mucho. Es operar bien, y que la paciente siga contenta con su decisión veinte años después.

Recuperación tras el aumento de pecho

  • Podrás hacer vida casi normal en 24-48 horas; las molestias se controlan con la medicación pautada.

  • Ducha permitida a las 24 horas; baño y piscina a partir de los 7-10 días.

  • Vuelta al trabajo en pocos días, según la actividad que realices.

  • Evitar esfuerzos físicos intensos durante 3-4 semanas.

  • Las cicatrices son rosadas al inicio y mejoran de aspecto a partir de las 6 semanas.

  • La intervención no limita la capacidad para dar de mamar en futuros embarazos.

Los resultados son visibles desde el primer momento, aunque el pecho adquiere su forma definitiva durante las semanas siguientes a la intervención.

Resultados: qué esperar (y qué no)

Tras la cirugía, el pecho se ve más voluminoso de lo que será el resultado final, porque está inflamado. Esta inflamación se va resolviendo durante las primeras semanas.

Una pregunta que escucho casi semanalmente: "¿Y si me pongo un poquito más, total luego se reduce?". No. El pecho no se reduce. La glándula no encoge, la prótesis no se hace más pequeña. Lo que ocurre es que la inflamación va bajando y el pecho vuelve a su tamaño real. No es que se haga más chico: es que deja de estar hinchado.

El resultado al que aspiramos es un pecho natural, proporcionado a tu cuerpo y estable en el tiempo. No es una transformación. Es un pecho que encaja con tu anatomía y que dentro de veinte años seguirá teniendo sentido.

Preguntas frecuentes

Profesionales de la Cirugía y Medicina Estética para un envejecimiento saludable.